martes, 8 de noviembre de 2011

DESARROLLO DE HABILIDADES DE PENSAMIENTO

DESARROLLO DE HABILIDADES DE PENSAMIENTO

El pensamiento se desarrolla a partir de nuestra interacción con la realidad y con los otros, de tal manera que la Actividad de pensar se puede volver cada vez mas compleja. Es decir EL DESARROLLO DE UN PENSAMIENTO COMPLEJO REQUIERE INELUDIBLEMENTE DE LA ACCIÓN CON EL MEDIO Y LA INTERACCIÓN CON LOS OTROS.

Muchas actividades que realizamos regularmente pueden contribuir al desarrollo de nuestro pensamiento, desde actividades motrices como la danza y la gimnasia, asta actividades muy formales como la enseñanza de la lógica y la matemática. Los seres humanos nos involucramos en proceso en el que el desarrollo del pensamiento es crucial para el desarrollo de muchas tareas.

Las habilidades; indispensablemente nos hablan del poder hacer algo con una estrategia definida, sean estas actividades psicológicas o prácticas, que son actividades que deben ser reguladas y que comprenden una serie de acciones sistemáticas, dirigidas hacia el saber hacer algo, también debemos señalar que estas habilidades solo pueden ser desarrolladas en la acción misma y en un contexto social determinado.


“Por habilidades de pensamiento entendemos todos aquellos procesos mentales que realizamos para poder actuar sobre un estimulo determinado” Frade R; 2008. Así las habilidades de pensamiento son procesos complejos que tiene que ver con el manejo interiorización de estrategias para resolver tareas relacionadas con el aprendizaje.


Laura Frade en su texto Desarrollo de competencias en la educación; 2008 afirma que si el sujeto no piensa no aprende, es decir: que para que el alumno aprenda debe emplear diferentes estrategias de pensamiento. Si conectamos esto con el concepto de pensamiento que hemos ido revisando podremos darnos cuenta que así como en la vida diaria el pensamiento es una forma de construir y reconstruir la realidad. En la educación también es un elemento crucial para la creación y recreación de conocimientos escolares por tanto ¿corresponde a la escuela desarrollar habilidades de pensamiento?

La escuela del siglo XXI Enfrenta enormes retos, entre ellos el de colaborar al desarrollo de un alumno que pueda no solamente repetir conocimiento sino construirlo. “los actuales enfoques educativos enfatizan por un lado la importancia de contextualizar el saber producido y, por otro la generación de nuevas estrategias de apropiación y aplicación del conocimiento” (INEE;2008) En este sentido una tarea de la educación es el desarrollo de habilidades de pensamiento que contribuyan al desarrollo de nuevos conocimientos.


Fuente:

Venegas Sanjuan R. I; 2011; Razonamiento Complejo; Pienso y Aprendo; Esfinge; México.

Habilidades Básicas del pensamiento

Habilidades Básicas del pensamiento

Existen diferentes y variadas propuestas en torno al desarrollo de habilidades y para poder entender el desarrollo de habilidades algunos autores las dividen en básicas y de nivel superior y aunque se dan diferentes nombres en esencia tienen ciertas coincidencias. Revisemos algunas propuestas:

Programa oficial (META; Edo. México) Laura Frade (2008)Casany (2000)Agudín 1994
Habilidades Básicas



Habilidades De nivel superior
Habilidades micro lógicas

Habilidades de pensamiento superior
Micro habilidades



Macro habilidades





Habilidades lectoras de nivel superior.


Programa oficial (META; Edo. México) Laura Frade (2008)Casany (2000)Agudín 1994
Habilidades Básicas



Habilidades De nivel superior
Habilidades micro lógicas

Habilidades de pensamiento superior
Micro habilidades



Macro habilidades





Habilidades lectoras de nivel superior.


HABILIDADES BÁSICAS DEL PENSAMIENTO
(Deben ser una tarea consiente en el aula)


Las habilidades cognitivas básicas se refieren a ciertas posibilidades del pensamiento para realizar actividades cognitivas de modo estratégico. Pues si bien todos tenemos la capacidad de observar, comparar, Inferir, argumentar etc. A lo largo de nuestra vida hemos tenido aprendizajes que nos ayudan a desarrollar estas habilidades.

En el caso de las habilidades cognitivas básica que nos ayudan a aprender en la escuela, es necesario considerar que es en la acción misma, cuando el alumno se enfrenta al aprendizaje cuando conoce estrategias para adquirir conocimiento y puede desarrollar habilidades para ello. Es decir; La educación es parte de estas experiencia de vida y contribuye no solo a darnos información, sino que participa en el desarrollo de estas habilidades relacionadas con el pensar, ofreciendo experiencias en las cuales podamos poner en práctica orientada estas habilidades. Sería muy valioso que estas que el desarrollo de estas habilidades fueran una tarea consiente y constante en el aula.

Como te lo hemos presentado, existen diferentes propuestas para el desarrollo de habilidades de pensamiento relacionadas con el aprendizaje escolar; De Sánchez M.; 2003, Garza R.; 2006, Giry M.;1994, Talizina N.; 1987, o Zibertein T.;2005, Zubiria; 2006 y otros.

Fuente:

Venegas Sanjuan R. I; 2011; Razonamiento Complejo; Pienso y Aprendo; Esfinge; México.

http://www.esfinge.com.mx/cgi-bin/index.php?fuseaction=collections.showbook&pagina=&all=Venegas&searchType=1&collectionID=°reeID=&assignmentID=&bookID=1389&titleSearch=

Desarrollo de habilidades Intelectuales, una tarea pendiente de la Educación con base en competencias: La experiencia Mexicana.

Desarrollo de habilidades Intelectuales, una tarea pendiente de la Educación con base en competencias: La experiencia Mexicana.

II ENCUENTRO BILATERAL MÉXICO CUBA

 
Rosa Isela Venegas Sanjuan

 ]El presente trabajo constituye un análisis crítico de la manera en que la Reforma
Integral de Educación Básica (RIEB) y la Reforma Integral para la Educación
Media Superior (RIEMS) han abordado el tema del desarrollo de habilidades en
México. El presente análisis retoma elementos teóricos vertidos en los Acuerdos
oficiales y Planes y Programas respectivos. Así como elementos vivenciales
vinculados con la forma en el que se ha vivido la reforma por docentes de los
niveles Básico y Medio superior. Se analizan algunas categorías vinculadas al
desarrollo de competencias que justifican la importancia del desarrollo de
habilidades dentro de la reforma. También se discute el vínculo entre el tipo de
planeación y sus limitaciones o potencialidades con respecto al tema. Al final de
este trabajo, se realizan una serie de sugerencias que podrían ser consideradas
para buscar el desarrollo de habilidades intelectuales, por medio del manejo a
conciencia de secuencias de actividades que consideren sistemas de actividad
complejos. La postura de este trabajo tiene como esencia que el desarrollo de
habilidades intelectuales tiene que ser una tarea consiente y planificada en la
creación de situaciones didácticas que busque en desarrollo de Competencias,
que continua siendo una tarea pendiente de las Reformas Educativas en México.

yolothzin@hotmail.com

RESUMEN

sábado, 5 de noviembre de 2011

¿QUÉ DEBEMOS PREGUNTARNOS ANTES DE HACER UNA PLANEACIÓN?

¿QUÉ DEBEMOS PREGUNTARNOS ANTES DE HACER UNA PLANEACIÓN?

Existen diferentes trabajos muy valiosos sobre la parte formal de una planeación; Elementos, estructura, etc. Sin embargo el trabajo que presentamos a continuación no se parece nada a un protocolo, formato o recetario de planeación institucional. Más bien intenta hacer reflexión sobre los aspectos humanos que cada uno de nosotros impregnamos a nuestra planeación escolar.

La planeación escolar es fundamental como brújula que orienta las acciones que desarrollamos en el aula hacia nuestras metas. En él se funden el programa escolar, nuestra visión y objetivos como decente y las necesidades de los alumnos.

Uno de los errores en los que más fácilmente se puede caer es iniciar las actividades sin un visión generalmente del proceso que se pretende desarrollar. El NO pensar una a una las clases, siguiendo un plan prediseñado, nos coloca en una posición de ejecutores casi técnicos, que buscan como llenar día día las horas de clase. O en seguidores autómatas de un programa (a veces sin mucha compresión del mismo)

Es importante considerar preguntas como:

¿Para qué dar esta materia o clase?

¿Cómo puede esto impactar en su vida personal?

¿Qué puedo yo ofrecer a mis alumnos?

¿Qué busco lograr con este trabajo?

¿Cómo hacer para que en su conjunto estos trabajos se conviertan en una herramienta para la vida?

¿Cuál es mi objetivo como docente en esta materia?

¿Cómo cada una de las clases o actividades me van ayudar a llegar a mi objetivo?

¿Cómo hacer para que las enseñanzas de este trabajo trasciendan?

Estas preguntas buscan identificar la esencia del los trabajos que desarrollarnos y convertirse en las pistas necesarias para realizar nuestro plan. Una vez teniendo claros estos puntos de partida puedo dar sentido y coherencia a cada una de mis acciones educativas.

No es necesario preguntarnos con que comienzo. Es necesario cuestionarnos por qué y para que comienzo por ahí y adonde me va a llevar. Es decir no considerar a la planeación como una técnica si no como una estrategia.

LA FIESTA DE LOS MUERTOS, LA GRATITUD Y LA TRASCENDENCIA

LA FIESTA DE LOS MUERTOS, LA GRATITUD Y LA TRASCENDENCIA
(Palabras en la graduación de la promoción 2010)

Por: Julián De Zubiría Samper




Cada año, en México y diversos lugares de América Latina celebramos el Día de los Muertos el primero y segundo día de noviembre. Es una fiesta en la que los vivos abrimos las puertas de nuestras casas para que vengan a visitarnos los familiares fallecidos.

Primero llegan los niños, y tras ellos los familiares cercanos desaparecidos. Los recibimos con música, comida y la decoración que ellos preferían. En algunos lugares, les tienen preparados hasta mariachis. En Michoacán, un pueblo entero da vueltas al lago durante toda la noche para velarlos; en los demás lugares les brindan trago y comida, y los atraen con el copal o la corteza de árbol en forma de incienso, papel picado para decorar su regreso y calaveras de azúcar para recibirlos con dulzura. A los niños les preparan dulces, galletas y juguetes, en tanto a los adultos les ponen el pulque o la exquisita bebida de los chamanes, de 400 sabores naturales. También les brindan tequila, mescal y los cigarros que solían consumir en vida. Son fiestas religiosas que la tradición popular aguarda para dialogar con sus muertos.

Los dos días son reservados para hablar con el abuelo que ya no está entre nosotros, con el padre que fue invitado a volar a las estrellas o, con el hijo, que triste e injustamente no tuvo el tiempo suficiente para madurar y gozar la vida.

Como ya son almas que no ven ni sienten, se pueden perder en el regreso. Por eso hay que dejarles un camino de cempasúchil o flor de los 20 pétalos, para que el aroma guíe su regreso. También repican por turnos las campanas de las iglesias para que cada familia pueda llamar a sus propios muertos. Una vez hemos vuelto a hablar con nuestros padres y abuelos, recogemos la comida que ellos han dejado y la ofrecemos a nuestros familiares, vecinos y amigos.



Es un bello gesto de gratitud con quienes heredamos la tierra, la cultura y la educación. Al hacerlo, agradecemos a quienes nos dieron la vida, y volvemos a hablar con quienes ya marcharon. Al hacerlo, buscamos nuestras raíces y entramos en diálogo con las generaciones que nos precedieron.



Seguramente es por eso que 1.027 de los 2.435 municipios del territorio mexicano, conservan el nombre que les habían asignado sus tatarabuelos. Miles de vocablos náhuatl subsisten en lo que hoy es México, Guatemala o Nicaragua, e incluso más allá, incluyendo al mismo Estados Unidos, que alguna vez también fuera territorio mexicano. Palabras como papalote, aguacate, tocayo, chapulín, chicle, chocolate o Nicaragua, entre otras, siguen siendo usadas a diario por millones de latinoamericanos.



Son culturas agradecidas con su pasado. Son culturas que se paran en los hombros de los gigantes que les antecedieron. Y por eso, en sus calles, en sus volcanes, en sus fiestas, en sus tradiciones, en sus pueblos, en sus templos, en su cultura o en su comida, los recuerdan, y con orgullo rememoran a la raza que los engendró, y a quienes dieron su vida para que cada día ellos fuera un poco más libres.



Desafortunadamente, en Colombia no tenemos memoria, ni raíces en la historia. Padecemos de un profundo alzheimer social por no ejercitar durante tiempos prolongados el corazón y la gratitud. Indio es un vocablo que se usa despectivamente para referirse a alguien despreciable, y aborigen es sinónimo de inculto, sucio e ignorante. No hay casi ninguna calle, ni volcán, ni templo, ni costumbre que recuerde a nuestros tatarabuelos. Y al aeropuerto que conserva la leyenda de El Dorado, ahora quieren arrebatarle su nombre y ponerle el de un político demócrata, valiente y mártir, pero político al fin y al cabo; y no el de un pueblo y no el de una raza. Por eso en Colombia se celebra el Halloween y no el Día de los Muertos, o el de la santería en Cuba y las Antillas, o la Fiesta Criolla peruana, o el de la Colombianidad en el Merani. Por eso, en Colombia, los hijos no se sienten de la misma raza ni de la misma clase social que sus abuelos, y casi siempre tienden a pensar que tienen dos estratos más que sus propios padres. Por eso en Colombia se nos olvidan las masacres y los delitos de lesa humanidad, que para vergüenza infinita con la historia, se han cometido en nuestro territorio. Por eso en Colombia tuvimos recientemente un presidente con complejo de Adán, que gobernó creyendo que él era el primer cacique de estas tierras, porque antes de él no había nacido aun quien debiera recibir tal distinción.

En México hay miles de corridos, calles, estatuas, imágenes y cientos de museos en honor de Pancho Villa y Emiliano Zapata, para rendir homenaje a quienes se levantaron en armas pidiendo tierra, educación y libertad, cuando un presidente cambió la Constitución intentando hacerse reelegir indefinidamente y cuando un país vecino quiso invadir su territorio. Por el contrario, en Colombia deseamos que nos invadan y llegamos incluso a creer que así se resolverían nuestros males. Así mismo, se le rinde homenaje a indígenas, que como la India Catalina, delataran ante los españoles la defensa que su pueblo haría para no dejarse someter por los invasores. Para tristeza de todos, hoy es el emblema de la belleza nacional.



El “bríncale” o el “órale” que hoy se pronuncian en México no son modismos “campechanos”, como despectivamente diríamos en Colombia para referirnos a las personas del campo, sino las voces náhuatl para darle un carácter enfático al imperativo. El tocayo para quienes comparten nombre o el jitomate para referirse a un tomate rojo, nos muestran que para los aztecas no existían las voces sin personas que las acompañen, y que, como decía Voltaire, hasta las palabras entienden que aun las abejas se vuelven moscas cuando están lejos de la colmena, y por eso se juntan para formar una palabra más grande y más solidaria.[b][/b]



Tener raíces es esencial en la vida para crecer y desarrollarnos. Eso lo saben todos los árboles, y quienes lo olvidaron perecieron. A nosotros se nos ha ido olvidando. Tener raíces es condición para reconocernos como grupo y como nación. Las raíces nos dan identidad y trascendencia. Y la identidad de un país no puede estar basada en un equipo de fútbol o en el presidente de turno, sino en la historia y la cultura compartida a lo largo de miles de años, años que nos permiten pensar que marcharemos y construiremos juntos el mañana en cada nueva primavera.



Hoy quiero hablar de la gratitud que hay que tener con quienes nos dieron su vida, sus afectos, sus palabras y su tiempo, un recurso escaso y no renovable en los inicios del Siglo XXI. De la gratitud que por siempre les deberíamos tener a maestros y a padres, por los miles de minutos, días y semanas que nos dedicaron para poder ser quienes somos hoy. Porque brindaron su apoyo cuando lo requerimos y porque supieron poner los límites cuando los necesitamos. Por su afecto ilimitado y por su voz fuerte cuando nos extraviamos en el camino.

Hay que reconocerlo: A los aztecas también se les fue la mano. Para hacer llover, por ejemplo, creían que la mejor manera de garantizarlo era enterrando vivos a grupos de niños para que sus lágrimas se convirtieran en agua. La lluvia –pensaban–, salía de las montañas y a ellas llegaba mediante el llanto de los niños. Con ello agradecían y rezaban al dios Tláloc, regente de la lluvia y el agua y de sus ayudantes, los tlaloques. De esta manera, la ofrenda buscaba que fueran recompensados por el dios con agua y no con rayos o relámpagos. Eran otras épocas y otros tiempos, y por eso no es nada fácil comprender las motivaciones, valores y convicciones de quienes vivieron en ellos.



Queridos graduandos: Hoy les he hablado como latinoamericano. Les he hablado de la necesidad de recuperar la memoria para saber quiénes somos y por qué somos como somos. De la necesidad de superar el alzheimer social y de reconocer el pasado, porque allí se engendra nuestro futuro. Por eso, si quieren saber cómo serán sus novias o novios el día de mañana, miren a las madres, padres, abuelas o abuelos de ellas o ellos, porque cada día se les parecerán más, en sus ideologías, en sus estructuras valorativas, en sus formas de hablar y hasta en su físico.



Somos como los padres y maestros nos formaron. Y por eso nos debemos y nos pareceremos a ellos cada día más. Con sus virtudes y defectos, con sus temores y principios éticos, con sus alegrías, angustias y sueños.



La mariposa monarca vuela cada octubre desde Canadá hasta los Estados de México y Michoacán. En su vuelo forma un manto naranja y negro que cubre el horizonte de manera completa. Es como si el cielo se pusiera una ruana naranja, negra y blanca. En cada mariposa se sube un guerrero azteca ya fallecido y, al hacerlo, vuelve a la Tierra para embellecer la vida de los que en ella quedan. Montado en la mariposa, cada guerrero recorre los 4.000 kilómetros que distancian el norte de Canadá y Michoacán. Ese vuelo se realiza días antes para pregonar el Día de los Muertos. Los aztecas llaman Quetzapapaloth a estas mariposas, y de allí el nombre que heredaron las cometas de sus antepasados. ¡Hasta los papalotes conservan la memoria que se nos ha perdido socialmente a los colombianos!



Silvio Rodríguez rememora a las mariposas monarca cuando canta:


Así, eras tú en aquella tarde, divertida.
Así eras tú de furibunda compañera,
Eras como esos días en que eres la vida
Y todo lo que tocas se hace primavera.
¡Ay mariposa! Tú eres el alma
de los guerreros que aman y cantan
y eres el nuevo ser que hoy se asoma
por mi garganta.




Los indígenas aimaras en Bolivia dicen que el pasado queda en frente porque lo conocemos y lo podemos ver, y que el futuro queda atrás ya que es desconocido e incierto para nosotros. Según ello, hoy les he hablado de la necesidad de mirar al frente para saber qué tendremos atrás. De la necesidad de valorar y reconocer lo que hemos sido para pensar lo que seremos. De la necesidad de valorar lo vivido, para reconocer lo que viviremos.



No estoy seguro si el futuro queda delante o atrás, pero sí lo estoy de que hay que reconocer nuestras propias raíces para ganar en identidad y en trascendencia, para reconocernos y repensar lo que somos y lo que seremos.



Como dice el bello corrido mexicano en honor de la vida y de la muerte, que de tanto escucharlo llegamos a creer que hasta en sus orígenes fue un vallenato: “Qué bonita es esta vida. Y aunque no sea para siempre, si la vivo con mi gente, es bonita hasta la muerte con aguardiente y tequila”.



¡Muchas gracias!